lunes, 30 de junio de 2014

La musa es una sola

Es pesado el deseo cuando lo llevas costa arriba, 
las palabras siempre han sido la fuente 
que nutre de esperanza al silencio, 
solo que de vez en cuando debo cerrar la boca.

Nunca e sido productivo 
sin un motivo triste 
que me haga partir mis teclas 
para expresarme, 
tal vez sea ese el motivo por el cual 
estas líneas sean lagrimas habladas, 

No esperaba sentirme mas cómodo 
soltando palabras que hirieran, 
sin embargo ese impulso 
me arropa de valores y escupo sinceridad. 
No hay cosas que sean menos evidentes 
y por supuesto que me hagan sentir mejor.

Estas son las palabras que al fin y al cabo 
resumo en otras más comunes; 
que no las lees en tres o dos, 
y veo la necesidad de sudar ese miedo

El miedo es tan eficaz; 
es como un tiro al piso tenerlo en mi pecho 
como un amuleto que llevas incrustado 
desde el momento que firmas contrato 
con el amor.
Hay miedos que enferman, 
y miedos que solo llevo para saber 
que no soy lo mejor que se pueda conocer, 
es quizá una forma de asesinar 
al egocentrismo que pueda sonreírme.

Estas son las palabras que nunca leíste 
durante el problema, 
que en una ecuación 
las encuentras como resultado; 
números que no son números 
a pesar de ser solo dos personas que se aman, 
y una que está intentando ahuyentar la furia de la tristeza, 
que me arropa, me besa, 
me da el placer al escribir esto 
y luego se va cuan aventura romántica y lujuria desenfrenada. 

Después de esto ya no espero nada de mi cabeza, 
no espero nada de tu entendimiento, 
y sé que aunque llegues a entenderlo a tu manera 
siempre habrán unas palabras universales 
que ambos compartiremos.